miércoles, 29 de junio de 2011

Y los sueños, sueños son!

En algún sitio leí alguna vez que no es lo mismo dormir que soñar porque el que duerme no ve, no recuerda, no crea..................
Y tú, con qué sueños te quedas? Porque podemos interpretar la palabra desde distintos puntos de vista.
Podemos entender los sueños como realidades virtuales que se experimentan al dormir. Nacen a partir de un proceso mental involuntario que consiste en la reelaboración de distintas informaciones almacenadas en la memoria.
Tal vez como definición sea exacta, pero a pesar de que el proceso sea involuntario, a veces somos nosotros mismos los que creamos el ambiente con el que soñar. Nunca os ha pasado que tras llevar un tiempo pensando en algo o alguien reiteradamente y con mucha fuerza, cuando llega la noche sois capaces de vivir algo relacionado con ello?
Y soñar toda la noche y de repente despertar a pesar de no querer hacerlo, sentir todo  tan perfecto que volver a la realidad no sea más que un momento de desconcierto, de dudas que vienen y van a lo largo de todo el día siguiente. Y digo yo, que cómo puede ser que estés a gusto con tu vida y sin embargo, soñando en una vida totalmente diferente en esa otra dimensión te sientas incluso mejor si cabe. Y claro, si nos atenemos a la idea de que tú provocas tus sueños porque estás asimilando en ellos la información almacenada en tu memoria......, significa eso que lo que sueñas es realmente lo que deseas?


A veces es fácil escribir lo que uno piensa y muy difícil explicar lo que uno escribe, y en esta ocasión, este es el caso.


¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño, que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son!
Al menos eso dijo Calderón, pero realmente..............los sueños, sueños son??????




CARPE DIEM

sábado, 11 de junio de 2011

LA PRIMERA GRADUACIÓN DE MI PRINCESA!!!

Y me preguntaba yo el por qué de las mamis llorando en la actuación del cole de sus hijos! De todas ellas me acordé cuando dos lagrimones se agolparon en mis ojos ayer, delante de la clase de mi niña en la guarde, intenté controlarlos pero no lo conseguí, cuál gotas en el cristal resbalaron por mis mejillas y una sensación de congoja se instaló en mi garganta sin que nada pudiera hacer para evitarlo.
Tal vez nunca lo entendí porque el "orgullo de madre" no es algo que haya percibido en la mía en los últimos treinta y cinco años, nunca he sentido que mi madre nos trasmitiera lo que yo fui capaz de darle ayer a mi princesa.
Y te sientas allí, en unas sillas grandes frente a un montón de sillitas de colores vacías y esperas con emoción, de repente salen los niños, nuestros hijos que rondan los tres añitos, se muestran dispuestos a clausurar una etapa, esa primera etapa de su vida, despiden los días de guardería para, como ellos dicen, irse al cole de los mayores.
Se colocan frente a su público, el mejor que podían esperar y cantan, unos con alegría, otros con llanto; unos con emoción, otros como robots; pero todos ellos observados por nosotros, que en ese momento nos sentimos pequeños ante tan grandes artistas. Y del mismo modo y con el mismo ímpetu que ella me pidió que aplaudiera antes de empezar, así con esa fuerza conseguí aplaudir al terminar.
Supongo que en ese momento yo estaba rodeada de un montón de papas con la misma sensación que yo, y alguna mamá más tendría ganas de llorar, pero no lo ví, como siempre, el resto del mundo me daba igual y mi pack único e indivisible era lo único importante en ese momento que vamos a recordar por siempre, la primera graduación de nuestra princesa!
Lloré de nuevo al recordarlo en casa mientras veíamos el vídeo, y entonces le conté lo bien que lo había hecho, lo contenta que estaba de lo bien que se había portado y lo orgullosa que me sentí. Tal vez no entendió las palabras, tal vez no fue capaz de entender que a pesar de que tenía un horrible dolor de espalda conseguí estar allí con mi mejor cara y mi más sincera sonrisa, pero seguro que pudo entender lo mucho que la queremos, lo emocionados que estábamos y sobretodo, lo orgullosos que estamos de ella.

Y por si acaso no fue así, desde aquí, y con la seguridad de que un día lo leerá y para que el mundo entero se de cuenta:

Princesa, mamá una vez más, se siente muy orgullosa de tí, y hagas las cosas mejor o peor, acorde a mis ideas o totalmente opuestas, siempre que las hagas porque tú quieres, porque estás convencida de ello, con todas tus ganas y tus fuerzas y sin hacer daño a nadie, mamá siempre estará orgullosa de tí.
No dejes nunca que nadie corte tus alas, vuela hacia tus sueños, equivocándote en el camino y aprendiendo de ello, pide ayuda cuando la necesites, no importa, pero acuéstate cada día convencida de que has hecho justo lo que querías hacer, sé siempre tú misma.
Haz que Vanesa sea siempre Vanesa y mamá siempre estará orgullosa de tí. No voy a evitar nunca que te caigas, no quiero hacerlo, pero no te preocupes, estaré muy cerca para que te apoyes en mí al levantarte y para curar tus heridas con mis besos.


TE QUIERO PRINCESA!!!!!




CARPE DIEM

jueves, 2 de junio de 2011

SIEMPRE HAY DÍAS PARA TODO!!!!

Y salir a pasear,................salir a pasear cuando aún tienes un montón de cosas por hacer y las ganas se han quedado en un rincón. Como compañía la música, el sol, el agua................caminar a la vez que el río mientras puedes oler todo aquello que eres capaz de oler cuando cierras tus ojos. Y oir sólo aquello que está en tu mente.
 Hay días que aún teniendo todo lo que quieres, echas de menos algo o a alguien, no sé, llamarlo días sensibles o llamarlos días tontos, pero en días como hoy puedes sentirte bien sólo con mirar las flores o puedes llorar por el simple hecho de que ha salido el sol.
Me sentí como una niña al esquivar los aspersores, me mojé, alguien pasó y se sonrió, nada dijimos y todo lo entendimos.
Quise llorar y decidí reir, más tarde intenté sonreir y sólo las lágrimas reflejaron en mi rostro.
Caminé con rumbo fijo y sin rumbo en mi cabeza.
Tal vez locura, tal vez confusión!
Sólo sé que no sé nada o tal vez que lo sé todo, aún estabas aquí y ya te echaba de menos.
Subía el volúmen de los auriculares con el fin de desconectar y al momento lo bajaba por no ser capaz de pensar.
Hablar sin pensar o sólo pensar antes de hablar.


Días locos, días incoherentes, días para pensar, días para descubrir, días para confundir, días, días, días..................sólo días para echar de menos!



CARPE DIEM