Y sentir la necesidad de recuperar tu vida. Todo está desajustado, pocas cosas están ordenadas en su lugar. Sentir impotencia al intentarlo y no conseguirlo, o más bien conseguir avanzar a una velocidad que más se asemeja a la estática que a la que tú quisieras. Echar de menos muchas cosas. Echarle de menos, echar de menos ese empujón que sólo él sabe darte en momentos así. Y de pronto, como magia y poder de la mente, sus palabras cruzan la noche, se escurren entre tus lágrimas y te muestran que está ahí. Realmente nunca se ha ido pero a veces necesitas sentirlo, y así fue. Secó las lágrimas que te impedían verlo, sacó alguna que otra de tus sonrisas, y poquito a poco, con sus pequeños gestos..............te devuelve parte de esa vida que tanto anhelas recuperar.
Una vez más........Grazie fratellino!
CARPE DIEM
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