domingo, 5 de diciembre de 2010

AMIGOS 2ª PARTE

Ayer hablé de los amigos a los que casi no veo, o con los que casi no mantengo contacto, hoy hablaré de aquellos con los que quedamos a menudo y que no quiero que lleguen a ser nunca amigos de los otros, de los que sólo hablamos en Navidad, jeje.
Lo primero quiero rectificar algo que escribí ayer, no sé como pero expresé que en León no había conocido personas especiales, pues no es cierto, y no es que no me haya acordado de ellas, sino que cómo hablaba de los que no tenía contacto cotidiano, pues se me quedaron en el tintero, lo siento, espero que sepan perdonarme, sólo ha sido un error de redacción, jaja, ya os he dicho que soy humana y cometo errores, pero rectificar es de sabios, y aquí estoy subsanándolo.
Pues bien, cuando dí el cambio a mi vida y me decidí emprender un camino en León, empecé a trabajar a la vez que un chico asturiano con el que he pasado unos momentos de risas que no os podeis imaginar, conocimos juntos el trabajo y la ciudad y recuerdo que los dos pensábamos quedarnos un año aquí y luego irnos, él volvería a Asturias, y yo, aún no tenía claro donde iría el rumbo de mi vida. Hoy, seis años y medio después, seguimos aquí los dos, nos reímos mucho al recordarlo, y no sé él, pero yo creo que mi rumbo está perfectamente asentado en esta ciudad.
También el trabajo me ha hecho conocer una pareja muy importante para mi familia. Hemos compartido momentos cruciales en nuestras vidas, y ahora compartimos el camino de la paternidad, compartimos dudas y ayudas,  últimamente no nos vemos mucho, pero hablamos todas las semanas, y de la próxima no va a pasar que nos hagamos una visitilla, que su pitufilla es muy pequeñita y crece muy rápido, y mi princesa se acuerda mucho de ella, hasta le ha puesto su nombre a un muñeco y todo. Son de esos amigos que estoy segura que perdurarán en el tiempo y con los que podemos contar cuando necesitemos algo, y sobretodo a los que estamos dispuestos a ayudar en lo que sea, y a la hora que sea.
Y por último habaré de mis vecinos, a los que mi hija adora, con los que puedo contar también en cualquier momento, y con los que compartimos muchas veces el descansillo como si se tratara de la mesa de una cafetería,jaja. Y sus hijas me hacen recordar las etapas de mi adolescencia, con sus casi dieciseis años tienen una dulzura especial que los adolescentes de hoy en día olvidan muchas veces en algún rincón de sus corazones.
No es que sean muchos los amigos que he ganado en estos últimos seis años, pero son de los verdaderos, de los que espero que duren y perduren con el paso de los años, y si alguno se me ha quedado olvidado en este momento, ruego sepa disculparme, que así es como actúan los amigos, perdonando los errores de sus semejantes.


UN HERMANO PUEDE NO SER UN AMIGO, PERO UN AMIGO SERÁ SIEMPRE UN HERMANO. (Benjamín Franklin).

 


CARPE DIEM

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