Hoy estoy cansada, no ha sido una semana fácil, pero parece que ya va tomando mejor color. Dice la canción que después de un día triste nace otro feliz, pues ya está, se acabo el mal día, y ahora...............toca uno mejor.
Empezar a trabajar después de casi veinte días de vacaciones no es plato de buen gusto para nadie, y a mí se me ha hecho muy cuesta arriba. Y para colmo, la jornada de trabajo de hoy no ha sido muy agradable que digamos. Pero, se terminó, mañana será mejor.
Tengo un buen amigo que hoy me comentaba que hay días en los que parece que el mundo va a contracorriente. Que te ilusionas y luchas por las cosas, y de repente te das cuenta de que todo está en contra, de que nadie te apoya. Por un momento lo pensé, y me dí cuenta de que esta semana mi mundo parecía ir contracorriente, pero......................no! Simplemente hay veces que los pequeños movimientos en contra de nuestros ideales hacen que lo veamos todo mucho peor de lo que realmente es.
Anda que no hay problemas reales en el mundo o incluso en nuestras vidas que son más importantes, y sin embargo, por una nimiedad parece que todo se vuelve en contra nuestra.
El lunes me parecía que no iba a llegar nunca el miércoles, lloraba por las esquinas el domingo por la tarde porque no quería ir a trabajar igual que lo hace un niño los primeros días de cole. Y casi sin darme cuenta, se acabó la semana laboral. Ayer me cabreaba porque no me gustaba el trabajo que tenía para hoy, y cuando empecé la jornada esta mañana pensé que nunca terminaría, y ala, ya hace ocho horas que se acabó, no ha sido buena, pero ya se pasó que es lo importante.
Si es que es verdad que nunca llovió que no parara, y aunque a veces llueve mucho tiempo seguido, pues para eso tenemos los paraguas, para ir esquivando las gotas que nos mojan.
Y si un día nos levantamos con el imán activado para atraer los malos gestos, las malas contestaciones, las malas noticias y a las personas más desagradecidas, pues no pasa nada, seguro que si miramos a nuestro alrdedor, hay alguien capaz de arrancarnos una sonrisa, alguien que se convierte en nuestro paraguas, alguien que nos recuerda que somos alguien, y que lo que hacemos lo hacemos convencidos de que con ello conseguimos nuestro objetivo. Y cuál es nuestro objetivo? Sentirnos bien con nosotros mismos y acostarnos completamente satisfechos por haber conseguido hacer durante el día, exactamente aquello que realmente queriamos hacer, independientemente de lo que opine el resto de la sociedad.
También es cierto que todos somos humanos y necesitamos a veces que alguien nos refuerce reconociendo nuestros logros o al menos nuestros intentos por conseguir las metas que nos hemos marcado, pero somos nosotros mismos los que debemos hacer el exámen de conciencia, y si estamos de acuerdo con nuestros actos, no hay nada ni nadie que pueda sentirse con el derecho objetar sobre nuestros movimientos, porque nosotros no se lo vamos a dar.
Hoy mi entrada por esas persona que se pensaron que hoy el mundo iba a contracorriente, para que se den cuenta que es así como se consiguen las cosas con mayor satisfacción, luchando contra todo, y que el reconocimiento siempre llega, tal vez no en el momento en el que lo necesitamos, pero llegará. Pasito a pasito conseguiremos que los frutos de las semillas que vamos plantando vean la luz.
TODOS SOMOS ESPECIALES PARA ALGUIEN Y LO SABEIS, NO PERMITAIS QUE NADIE OS DIGA LO CONTRARIO.
Y SI NECESITAS UN PARAGUAS.................AQUI ESTOY.
CARPE DIEM
No hay comentarios:
Publicar un comentario