Son muchos los propósitos que nos hacemos cada año y muchos son los que al final no somos capaces de cumplir. Este año en particular, creo que el más utilizado ha sido el de dejar de fumar, ya sea por convicción propia, o porque el gobierno se ha encargado de restringir las áreas acondicionadas a tal fin.
Soy ex fumadora desde hace casi tres años, previamente lo había intentado en dos ocasiones y en las dos había recaído a los dos meses como máximo. Creo que nunca había querido dejar de fumar realmente hasta el día en el que el predictor me comunicó que estaba embarazada, ese día mi cabeza cambió el chip y hasta hoy, y la verdad es que tal vez porque el motivo que me llevó a ello fue algo tan grande como mi hija, no me costó mucho esfuerzo terminar con un vicio tan difícil de exterminar.
Pero también soy capaz de comprender, precisamente porque en otras dos ocasiones no lo había logrado, a todos aquello que en estos días lo están intentando con todas sus fuerzas. Desde aquí quiero mandarles muchos ánimos, y quiero que todos y cada uno de vosotros esteis plenamente convencidos de que podeis dejarlo, y de que quereis dejarlo, esa es la base, si esa base falla, el resto no servirá de nada. Al principio se pasa mal, no vamos a negarlo, pero si conseguimos estar un par de días, por decir algo, sin aspirar ni una calada de nicotina, no vamos a poder hacerlo el resto de nuestra vida? Pues os aseguro que sí, que podemos.
Es fácil decirlo desde fuera, pero como siempre, yo predico con el ejemplo, y si yo lo he conseguido, vosotros también podeis.
Malditos vicios, que nos enganchan de tal manera que somos incapaces de deshacernos de ellos a la primera, verdad? Y lo malo es que las recaídas son peores. No es lo mismo lo que voy a contaros, pero se asemeja mucho a la sensación que muchos de vosotros teneis en estos momentos. Llevo un año a dieta, tenía un sobrepeso excesivo y decidí que había que terminar con él cuanto antes porque estaba perjudicando mi salud. En todo este año, estaba tan mentalizada que llevé a rajatabla todas las indicaciones de mi endocrina. Como en estas fechas ya me veía yo más o menos divina de la muerte, pues me dije a mí misma que estas fiestas iba a pasar un poco de dietas y a comer lo que más me apeteciera. Cuál es mi perdición? El chocolate, es incontable el chocolate que llevo comido en estos días, turrón de chocolate, bombones, tabletas de chocolate, bocadillos de nocilla, polvorones de chocolate, galletas de chocolate,...........y es que engancha de tal manera que soy incapaz de controlarme. No sé lo kilos que habré ganado, me da miedo subirme a la báscula, pero a partir del próximo lunes, me propongo (y pienso cumplirlo) regresar a mi estado de dieta y olvidarme por completo de este alimento a base de cacao que hace que cuanto más como más quiero comer. Y es que es cierto, que el chocolate produce adicción.
Pues en conclusión, que hoy brindo por todos aquellos que vamos a conseguir nuestro propósito de dejar los vicios a los que estamos completamente enganchados y de los que dependemos de una manera casi que obsesiva.
SI QUEREMOS , PODEMOS, Y POR ELLO ESTAMOS MUY, PERO QUE MUY, Y TOTALMENTE CONVENCIDOS DE QUE LO CONSEGUIREMOS. QUÉ DIGO LO CONSEGUIREMOS, VAMOS MUCHACHOS, QUE YA LO HEMOS CONSEGUIDO.
CARPE DIEM
No hay comentarios:
Publicar un comentario