Esta semana he tenido la suerte de contar con una visita muy importante para mí. Mi ahijado, de ocho años, ha venido de vacaciones a mi casa y eso me ha hecho muy feliz. Hacía mucho que no pasaba tanto tiempo con él y ha sido una experiencia genial.
Sus besos de buenos días, sus besos de buenas noches, besos besos besos...................
Ayer en el sofá de mi casa, él a un lado, yo en el otro, viendo una peli de dibus, y de repente, porque sí, un beso en la mejilla, un beso dulce, un beso sincero, un beso espontáneo, el más rico de todos los besos que me ha regalado esta semana.
Mañana ya se va, y hoy ya me siento un poquito triste; aún no se ha ido y ya lo echo de menos.
Eso sí, he aprovechado cada minuto que ha estado con nosotros para disfrutar de él, no estamos muy lejos, sólo a una hora y cuarto, pero a veces la distancia se hace enorme cuando nos falta tiempo para poder verlo.
En fin, que esta ha sido una buena semana, un poco loca, pero de las que no voy a olvidar fácilmente.
A veces los pequeños gestos nos tocan el corazón de tal forma y manera que siempre quedarán grabados en él.
Porque te quiero mucho, no podía por menos que hacer mención a todo el cariño que esta semana has traído para mí.
CARPE DIEM
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